A los 14 años uno de cada cuatro menores españoles ha hecho botellón
Que a los 14 años uno de cada cuatro menores españoles haya hecho botellón es terrible. La facilidad para conseguir alcohol y la permisividad familiar exige una
El consumo de alcohol es un problema entre los adolescentes españoles. La Ley lo dice bien claro, el alcohol está prohibido hasta que se cumplen los 18 años. Sin embargo, a los 14 años, uno de cada cuatro españoles ya ha hecho botellón.
Y es que al botellón, un movimiento adolescente al que no le veo ninguna posibilidad para incentivar ninguna actividad cultural ni artística, es facilísimo engancharse. En cualquier supermercado es posible conseguir, a precios de risa, un surtido de alcohol de lo más variado para hacer de cualquier sitio de la ciudad y durante las tardes-noches un espacio de ocio basado en la competición de beber por beber.
Y aunque la excusa del precio parecía que era la que animaba a los adolescentes a dejar los bares ahora me parece que es la facilidad de conseguir una borrachera rápida, mejor tres en un fin de semana, lo que realmente sigue haciendo atractivo este movimiento.
Qué podemos hacer los padres, desde luego ser menos protectores para que aprendan la vergüenza que es llegar en un estado horrible a nuestra casa más de 10 veces al mes. Hablar con ellos, explicarles otras ofertas de ocio, animarles a pasárselo bien sin recurrir al alcohol y hasta descubrir que en los bares pueden encontrar una oferta de entretenimiento atractiva sin necesidad de llegar a ser consumidores compulsivos.
En los datos del Plan Nacional de Drogas sobre prevalencia de borracheras en jóvenes, el 35% admite haberse emborrachado en el último mes. Y en cuanto al inicio en el consumo, la Encuesta Escolar sobre Uso de Drogas en Estudiantes de Enseñanzas Secundarias (ESTUDES) 2012-2013, indica que la edad media está entre los 13 y los 16 años.
Espero que esta moda vaya perdiendo fuerza y nuestros adolescentes y más encuentren otras formas de ocio menos agresivas con su cerebro, más basadas en un entretenimiento que les forme y desde luego animo a los padres a rechazar comportamientos no deseados y ser menos permisivos con los menores de edad. Además se deberían marcar normas más estrictas con los supermercados y locales de venta de alcohol para que evitar el aprovisionamiento generalizado. Y por supuesto las autoridades deberían demostrar la autoridad ante este tipo de eventos improvisados, aunque son recurrentes semana a semana, que además dejan a su paso un exceso de basura y suciedad.
Más información | Más que padres
Imagen | Incase
Quizá también te guste
- ‘Guerra Ganada’ es una canción de la Asociación española de adolescentes y adultos jóvenes con cáncer
- ‘Inside Out’ o qué pasa con los sentimientos de una niña cuando pasa a la adolescencia
- Una ONG publica el vídeo ‘cómo hacer un porro’ y se queda tan a gusto
- Un nuevo sistema de análisis de drogas permite detectar el consumo de marihuana en tres minutos